Castigado por el viento.
Respira un faro intermitente, atado a la roca.
Miles de luciérnagas en la costa
atentas a despistados y notálgicos.
Noches de amor reluciente
se suceden.
miércoles, 26 de noviembre de 2008
lunes, 24 de noviembre de 2008
Nana 3
Tralará, tralará.
La cama de blanco se ha teñido
esperando a que desarmes las sábanas.
Juega con el cuco,
juega alegre y no temas,
que el tiempo no te alcanza.
Tralará, tralará.
El baño ha pasado, y suave descansas.
La fiesta ha terminado
y es hora de que pasees por tus sueños.
La cama de blanco se ha teñido
esperando a que desarmes las sábanas.
Juega con el cuco,
juega alegre y no temas,
que el tiempo no te alcanza.
Tralará, tralará.
El baño ha pasado, y suave descansas.
La fiesta ha terminado
y es hora de que pasees por tus sueños.
Nana 2
Sonríe la luna mi cielo
sonríe porque te mira atenta.
Luna, luna, luna.
Te mira asombrado el sol
asombrado de tu energía.
Sol sol sol.
Mamá y papá te acunan
y la mañana te espera gozosa.
Duerme
y regálanos un nuevo día.
Duerme
que el sol y la luna te adoran.
sonríe porque te mira atenta.
Luna, luna, luna.
Te mira asombrado el sol
asombrado de tu energía.
Sol sol sol.
Mamá y papá te acunan
y la mañana te espera gozosa.
Duerme
y regálanos un nuevo día.
Duerme
que el sol y la luna te adoran.
domingo, 16 de noviembre de 2008
La fiesta de los sentidos
Se marchó la niebla en mitad de la noche tan
rápido que apenas vi un destello fugaz reflejado
en el espejo blanquecino,
restos de una marea que inundó la cabeza hace horas.
La escalera avanza hacia mí pero estos
ojos no se fijan en ella, entornados un poco más
se sorprenden de seguir abiertos ante
una televisión de la que no saco nada más
que polvo blanco.
Me voy de esta habitación aunque
mis pies continúan apoyados en un cojín rancio
cubierto del barro de unas botas que ya no están y
que un día supusieron todo un tesoro, un hallazgo
del todo abrumador.
Tomo café lentamente, como si cada sorbo fuera
a despertarme y echara por tierra el relato que he
construido a base de sentimientos y sinsentidos.
Ya no importan las ruinas de Cartago ni
los dioses a los que otros veneran de forma
estúpida , ni los emperadores de tiempos
modernos, pendientes
de vanidad ajena y alago fácil.
No, las reacciones que antes me han
llevado de un extremo al otro de la habitación ahora
me marean, camino con ojos cerrados y me desplomo,queda
lejos ese cojín raído, aquel gato me mira indiferente, no
le intereso porque no existo, me desvanezco, no me importa.
El suelo no es frío, no es acogedor, el suelo no
es nada salvo un límite en mi caída, me ayuda
a conocer qué precio debo pagar por ser yo sólo, hace
un instante era mi mejor opción.
Se rompen las reglas más elementales desligando
esas normas que ahora, increiblemente, aparecen
para traer una sonrisa enmarcada en mi cara, cara feliz,
cara desdibujada, cara que es sólo fachada en
derribo, peligro de derrumbe.
Una luz ha aparecido desde el fondo de
la cabeza, justo debajo de una bombilla que
hace un minuto no estaba, maldito brillo, me mata.
Me apago nuevamente, entre brumas recién nacidas,
y el candil de mi boca me abrasa ya, debo
deshacerme de él cuanto antes, lo tiro a cualquier lado con
una incosciencia infantil, ajeno a mí mismo.
Voces, o una sola voz, no importa cuántos me ven,
la ignorancia me hace atrevido, ronroneo, me
acurruco en un suspiro dejándome llevar, el
gato ahora sí parece que vuelve su pelaje, qué limpio
se ve.
Me muevo, vuelo, me tumbo aún sin saber cómo,
y esas reglas físicas vuelven a no existir sobre
una cama en la que ya había estado otros dias sobre
la que se almacenan revistas, papeles y envoltorios
que no sé dónde compré.
No importa.
Mañana
podrá ser un nuevo comienzo, o
un regreso a mi dulce inconscencia,
veré
mañana.
rápido que apenas vi un destello fugaz reflejado
en el espejo blanquecino,
restos de una marea que inundó la cabeza hace horas.
La escalera avanza hacia mí pero estos
ojos no se fijan en ella, entornados un poco más
se sorprenden de seguir abiertos ante
una televisión de la que no saco nada más
que polvo blanco.
Me voy de esta habitación aunque
mis pies continúan apoyados en un cojín rancio
cubierto del barro de unas botas que ya no están y
que un día supusieron todo un tesoro, un hallazgo
del todo abrumador.
Tomo café lentamente, como si cada sorbo fuera
a despertarme y echara por tierra el relato que he
construido a base de sentimientos y sinsentidos.
Ya no importan las ruinas de Cartago ni
los dioses a los que otros veneran de forma
estúpida , ni los emperadores de tiempos
modernos, pendientes
de vanidad ajena y alago fácil.
No, las reacciones que antes me han
llevado de un extremo al otro de la habitación ahora
me marean, camino con ojos cerrados y me desplomo,queda
lejos ese cojín raído, aquel gato me mira indiferente, no
le intereso porque no existo, me desvanezco, no me importa.
El suelo no es frío, no es acogedor, el suelo no
es nada salvo un límite en mi caída, me ayuda
a conocer qué precio debo pagar por ser yo sólo, hace
un instante era mi mejor opción.
Se rompen las reglas más elementales desligando
esas normas que ahora, increiblemente, aparecen
para traer una sonrisa enmarcada en mi cara, cara feliz,
cara desdibujada, cara que es sólo fachada en
derribo, peligro de derrumbe.
Una luz ha aparecido desde el fondo de
la cabeza, justo debajo de una bombilla que
hace un minuto no estaba, maldito brillo, me mata.
Me apago nuevamente, entre brumas recién nacidas,
y el candil de mi boca me abrasa ya, debo
deshacerme de él cuanto antes, lo tiro a cualquier lado con
una incosciencia infantil, ajeno a mí mismo.
Voces, o una sola voz, no importa cuántos me ven,
la ignorancia me hace atrevido, ronroneo, me
acurruco en un suspiro dejándome llevar, el
gato ahora sí parece que vuelve su pelaje, qué limpio
se ve.
Me muevo, vuelo, me tumbo aún sin saber cómo,
y esas reglas físicas vuelven a no existir sobre
una cama en la que ya había estado otros dias sobre
la que se almacenan revistas, papeles y envoltorios
que no sé dónde compré.
No importa.
Mañana
podrá ser un nuevo comienzo, o
un regreso a mi dulce inconscencia,
veré
mañana.
Vapores
Vive la sorpresa todavía en mí,
con el perfil de tu cuerpo desnudo
ante la mámpara empañada,
entre vapores de calor y ansia.
Hoy necesito empuñar el arma de tu silueta,
saber que nunca se detienen
las manecillas que marcan la hora exacta
en la que tu néctar es destilado por mis sentidos
aullando en la desesperación.
Manipúlame, hazme saber que estás presente,
dime que puedo aspirar a detener el tiempo,
miénteme cuando afirmes que me odias,
resuelve los oscursos recuerdos de soledad,
olvida todo aquello que algún día te manchó.
con el perfil de tu cuerpo desnudo
ante la mámpara empañada,
entre vapores de calor y ansia.
Hoy necesito empuñar el arma de tu silueta,
saber que nunca se detienen
las manecillas que marcan la hora exacta
en la que tu néctar es destilado por mis sentidos
aullando en la desesperación.
Manipúlame, hazme saber que estás presente,
dime que puedo aspirar a detener el tiempo,
miénteme cuando afirmes que me odias,
resuelve los oscursos recuerdos de soledad,
olvida todo aquello que algún día te manchó.
Adicto
He paseado contigo del brazo y no es suficiente
He saboreado el dulce néctar de la victoria y no es suficiente
He palpado un tierno manjar y no es suficiente.
Siempre más, siempre más.
Siempre es insuficiente el licor que de ti mana.
Soy adicto, el mundo es testigo de mi confesión,
Apiádate de mí, tu licor, tu licor
Mis tierras y mis confesiones por una gota famélica
Mis verdades y mi futuro por una dosis más.
Continuaré enganchado a los efluvios de tu vida
Mientras no haya razón ni convicción para dejarlos
Que no sea yo quien se desprenda de esa última copa.
He saboreado el dulce néctar de la victoria y no es suficiente
He palpado un tierno manjar y no es suficiente.
Siempre más, siempre más.
Siempre es insuficiente el licor que de ti mana.
Soy adicto, el mundo es testigo de mi confesión,
Apiádate de mí, tu licor, tu licor
Mis tierras y mis confesiones por una gota famélica
Mis verdades y mi futuro por una dosis más.
Continuaré enganchado a los efluvios de tu vida
Mientras no haya razón ni convicción para dejarlos
Que no sea yo quien se desprenda de esa última copa.
Néctar
Oculta, amenazante, se despierta la noche.
Te secuestra, dejándote fuera de mi alcance.
¡Qué maldición es ésta!
Yo lo niego. No habrá penumbra ni terror en nuestro reino.
Sois testigos de este desafío. Venid a la guerra si hace falta
Venid a por un escarmiento lleno de golpes bajos
No seré yo quien pierda mientras pueda perderla
La noche ya no es amenaza mi amor,
Recuéstate tranquila y veremos amanecer sin prisa.
Te secuestra, dejándote fuera de mi alcance.
¡Qué maldición es ésta!
Yo lo niego. No habrá penumbra ni terror en nuestro reino.
Sois testigos de este desafío. Venid a la guerra si hace falta
Venid a por un escarmiento lleno de golpes bajos
No seré yo quien pierda mientras pueda perderla
La noche ya no es amenaza mi amor,
Recuéstate tranquila y veremos amanecer sin prisa.
Romperé las ligaduras
Capturado, mientras la presa estaba al resguardo de un meandro
Como un león ávido de nuevas gacelas
Como una mariposa encerrada en red de seda
No importa, no romperé las ligaduras
No importa,
Seré fiel al pacto que hice con el futuro
Se ha caido un mito
Aunque nueva fue cierto, hoy lo confieso ante vosotros.
No importa, si el descanso llega por una vez
Y ha desterrado sus mentiras de exilio.
Como un león ávido de nuevas gacelas
Como una mariposa encerrada en red de seda
No importa, no romperé las ligaduras
No importa,
Seré fiel al pacto que hice con el futuro
Se ha caido un mito
Aunque nueva fue cierto, hoy lo confieso ante vosotros.
No importa, si el descanso llega por una vez
Y ha desterrado sus mentiras de exilio.
Tu cintura marca mi ritmo
El compás, el compás, el compás
Es de terciopelo, es de seda fabricada despacio
Tu cintura marca mi ritmo
Tus ojos me señalan el camino
Tus manos me visten de ricas telas
Suenan los timbales casi por casualidad
Y se recorta en el cielo una imagen obsesiva
Como trayendo la miel que destilas
Sucumbo a ti y no me resisto más
Oigo las gaviotas discutir
Pero no es por ti
Sino por los pedazos que de mí quedan tras la pócima que tomé anoche
No hay elixir capaz de calmarme
No hay veneno que me distancie ya de ti.
Es de terciopelo, es de seda fabricada despacio
Tu cintura marca mi ritmo
Tus ojos me señalan el camino
Tus manos me visten de ricas telas
Suenan los timbales casi por casualidad
Y se recorta en el cielo una imagen obsesiva
Como trayendo la miel que destilas
Sucumbo a ti y no me resisto más
Oigo las gaviotas discutir
Pero no es por ti
Sino por los pedazos que de mí quedan tras la pócima que tomé anoche
No hay elixir capaz de calmarme
No hay veneno que me distancie ya de ti.
No ha sido otro día más
Amanece en mi zaguán, y la leve sombra de tu presencia me alerta.
No ha sido otro día más
Porque hoy los caracteres que dibujaba en tu espalda no han huido
Hay sal manando de tus heridas.
Nos observan los antiguos dioses, dichosos de placer.
Tu figura recortada sobre la ventana y mi deseo contenido
Son los protagonistas de un nuevo episodio
Se suceden, y se quedan en un paisaje privado.
Hay almizcle impregnado en el aire.
Se hizo carne mi pensamiento,
Acogido por un fuego lapislázuli, sorprendido por un ritmo incesante.
Sé tú mi bailarina oriental, tú que sabes cómo acoger el alma de este viajero.
Ven a mi lado y disfrutemos de un segundo de remanso
Antes de que el mundo se pliegue.
No ha sido otro día más
Porque hoy los caracteres que dibujaba en tu espalda no han huido
Hay sal manando de tus heridas.
Nos observan los antiguos dioses, dichosos de placer.
Tu figura recortada sobre la ventana y mi deseo contenido
Son los protagonistas de un nuevo episodio
Se suceden, y se quedan en un paisaje privado.
Hay almizcle impregnado en el aire.
Se hizo carne mi pensamiento,
Acogido por un fuego lapislázuli, sorprendido por un ritmo incesante.
Sé tú mi bailarina oriental, tú que sabes cómo acoger el alma de este viajero.
Ven a mi lado y disfrutemos de un segundo de remanso
Antes de que el mundo se pliegue.
sábado, 15 de noviembre de 2008
Nana 1
El cielo tiene sólo un botón.
¿Quién se habrá llevado el resto?
El cielo está lleno de lentejuelas,
de brillantes tonos.
El cielo está hermoso, y está oscuro.
Es tarde ya.
Duerme rápido, bebé, duerme fuerte.
Mañana el cielo se habrá acostado,
cuando tú comiences a vivir un nuevo día.
¿Quién se habrá llevado el resto?
El cielo está lleno de lentejuelas,
de brillantes tonos.
El cielo está hermoso, y está oscuro.
Es tarde ya.
Duerme rápido, bebé, duerme fuerte.
Mañana el cielo se habrá acostado,
cuando tú comiences a vivir un nuevo día.
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