He paseado contigo del brazo y no es suficiente
He saboreado el dulce néctar de la victoria y no es suficiente
He palpado un tierno manjar y no es suficiente.
Siempre más, siempre más.
Siempre es insuficiente el licor que de ti mana.
Soy adicto, el mundo es testigo de mi confesión,
Apiádate de mí, tu licor, tu licor
Mis tierras y mis confesiones por una gota famélica
Mis verdades y mi futuro por una dosis más.
Continuaré enganchado a los efluvios de tu vida
Mientras no haya razón ni convicción para dejarlos
Que no sea yo quien se desprenda de esa última copa.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario